Existen 29 quejas de estudiantes por acoso sexual en la UACH

Nota

La Facultad de Artes y la Facultad de Medicina son las unidades académicas con mayor número de quejas por acoso, hostigamiento sexual y discriminación ante la Defensoría de los Derechos Universitarios a menos de un año de su creación en la Universidad Autónoma de Chihuahua, misma que ha brindado acompañamiento a dos mujeres durante procesos penales por violencia.

De acuerdo con la abogada Lucía Denisse Chavira Acosta, titular de la Defensoría, desde abril de 2019 a la fecha se han atendido un total de 29 quejas, de las cuales sólo 8 derivaron a recomendaciones y en algunos de los casos se lograron establecer acuerdos reparatorios. “¡Usted qué va a saber!”, “Yo que usted me iba buscando otra carrera”, son algunas de las frases que Chavira indicó como violencias sutiles que persisten en la comunidad universitaria.

Destacó que el entusiasmo de las chicas denunciantes de la Facultad de Filosofía y Letras las tiene esperanzadas en que se dé batalla a la violencia, ya que ellas fueron dando testimonio e implementando mecanismos para defenderse del hostigador, pero se dieron cuenta de que cada alumna que llegue sería víctima de un depredador sexual, por lo que decidieron hablar y denunciar.

La Defensoría se ubica en el segundo piso del Departamento de Atención Integral al Estudiante en el Campus 1. El teléfono es 614-4391500 extensión 7600 y 7602. O vía correo electrónico defensoria@uach.mx

MIEDO INHIBE DENUNCIA

En un sondeo realizado entre algunos estudiantes se advierte que no denuncian debido al temor que les genera que el docente o superior vaya a tomar represalias en su contra y con ello se afecten en su trayectoria académica. Muchos y muchas prefieren mantenerse en silencio, sufriendo cualquier tipo de violencia, esperanzados en que el próximo semestre ya no tendrán al frente.

Hay docentes que llegan y al estudiante le avientan las llaves de su auto deportivo de más de 800 mil pesos para que se lo estacionen, incluso con gran prepotencia hacen burla de su nivel socioeconómico.

En la Facultad de Derecho, por iniciativa de algunas alumnas se realizó un tendedero donde algunas estudiantes se atrevieron a denunciar el acoso y hostigamiento que sufrían, los estudiante al igual se queja en los pasillos de la misma situación, sin embargo son los que más miedo tienen a toparse a los victimarios en el camino laboral. Esa actividad estremeció a la comunidad escolar, la constante era que no les creyeron cuando denunciaron, en otros casos de alguna manera las culparon y sufrieron el escarnio y el estigma.

En ese tendedero se ventilaron cuestiones al interior de la universidad y al exterior, dejando al descubierto un problema latente.

La denuncia en esta facultad no se ha dado debido a que muchas conductas se han normalizado, al grado de que justifican diciendo “Así ha sido siempre aquí”.

Incluso existe una página donde los estudiantes sin censura van opinando acerca de los docentes y hay recomendaciones sobre maestros acosadores, pero esas denuncias no llegan hasta la Defensoría de los Derechos Universitarios.

Cabe señalar que existe un Protocolo para Atender y Prevenir los casos de violencia de género, que en el mes de noviembre de 2019 lo aprobó el Consejo Universitario, lo que será una guía para que cualquier autoridad sepa que hacer al tener conocimiento de un caso de violencia.

En el caso de la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas el mal trato a los estudiantes es constante. En las mujeres es más marcado, donde los médicos catedráticos las acosan desde la academia y sigue en el ámbito profesional.

Esta es una de las facultades con más quejas ante la Defensoría de los Derechos Universitarios.

Las conductas en esta unidad académica se han normalizado al grado de creer que entre más la exigencia llegue al límite de alguna manera se está fortaleciendo el carácter de los alumnos, incluso rayando en conductas abusivas.